Discusión con el paciente

Todos los pacientes deben estar bien informados sobre la evolución de la enfermedad, y los síntomas de una exacerbación o descompensación. Su expectativa en cuando a la enfermedad, al tratamiento y al pronóstico debe ser realista. Es importante recordar que no se ha demostrado que ningún medicamento modifique la disminución de la función pulmonar a largo plazo, y la meta principal de la farmacoterapia es controlar los síntomas y prevenir complicaciones.

Una revisión de la Cochrane encontró que las intervenciones de autocontrol que incluyen un plan de acción para las exacerbaciones agudas de la EPOC se asocian con mejoría en la calidad de vida asociada a la salud y con menos ingresos hospitalarios como consecuencia de problemas respiratorios. Un análisis exploratorio encontró una pequeña tasa de mortalidad asociada a la respiración, pero significativamente mayor, para el autocontrol en comparación con la atención habitual, aunque no se observó un riesgo excesivo de mortalidad por cualquier causa.[107] Los planes de automanejo deben incluir asesoramiento personalizado sobre: técnicas de gestión de la disnea y el estrés, conservación de la energía, cómo evitar los factores agravantes, cómo monitorizar los síntomas, cómo controlar el empeoramiento de los síntomas y la información de contacto que debe utilizarse en caso de una exacerbación.[1]

Ayudar a los pacientes al autocontrol debe resolver idealmente las inquietudes psicosociales y las creencias personales de los pacientes sobre la EPOC y su manejo. Muchos pacientes reportan deterioro y limitaciones en su estilo de vida e interacción social después de un diagnóstico de EPOC. Síntomas de ansiedad, depresión y frustración son comunes.[109] Una revisión sistemática encontró un pequeño efecto beneficioso del tratamiento psicológico basado en la terapia cognitivo-conductual y los síntomas de la depresión, en comparación con la educación o la no intervención, aunque las evidencias se vieron limitadas por la heterogeneidad entre los ensayos y la incapacidad de cegar a los participantes e investigadores a la intervención.[110]

Un ensayo controlado aleatorizado encontró que una intervención de formación sanitaria telefónica para promover el cambio de conducta en pacientes con EPOC leve en la atención primaria produjo mejorías en las actividades de autocontrol, pero no mejoró la calidad de vida asociada a la salud.[111] En un metanálisis se observó que la educación en temas de salud que incluía el establecimiento de objetivos, entrevistas motivacionales y educación en temas de salud asociada a EPOC mejoraba significativamente la calidad de vida relacionada con la salud y reducía los ingresos hospitalarios por una exacerbación de la EPOC, pero no disminuía los ingresos hospitalarios por todas las causas.[112]

Los pacientes deben mantenerse lo más sanos y activos posible. Es necesario detener el tabaquismo activo o pasivo, y evitar la exposición ambiental a gases tóxicos.

Se debe realizar un seguimiento médico regular para optimizar el tratamiento. Si se detecta un empeoramiento de los síntomas, es necesario buscar atención médica inmediata. Los pacientes que reciben oxigenoterapia continua pueden necesitar un aumento del flujo de oxígeno durante un viaje en avión.

Se recomienda la actividad física a todos los pacientes con EPOC y se les debe animar a mantenerla.[1] Una revisión sistemática y un metanálisis de los ensayos controlados aleatorizados encontraron que el entrenamiento mediante ejercicios físicos por sí solo puede mejorar la actividad física en la EPOC y que se pueden lograr mayores mejorías agregando asesoramiento sobre la actividad física.[120] Otra revisión sistemática y metanálisis determinó que una combinación de ejercicio aeróbico y entrenamiento de fuerza era más eficaz que el ejercicio aeróbico solo para aumentar la fuerza de los músculos de las piernas, pero no se observaron diferencias entre los grupos en cuanto a la calidad de vida asociada a la salud, la distancia recorrida en el paseo o la capacidad de ejercicio.[188] Una revisión de la Cochrane encontró evidencias limitadas de una mejoría de la actividad física con el asesoramiento de la actividad física, el entrenamiento mediante ejercicio físico y el tratamiento farmacológico de la EPOC. Los autores comentaron que la evaluación de la calidad se había visto limitada por la falta de información sobre metodología y que la diversa gama de intervenciones se había evaluado principalmente en estudios únicos.[122] El momento óptimo, los componentes, la duración y los modelos para mejorar la actividad física siguen sin estar claros. Los metanálisis sugieren que el yoga y el Qigong pueden mejorar la capacidad de ejercicio y la función pulmonar en pacientes con EPOC.[123][124]

Los pacientes que utilizan terapias inhaladas deben recibir formación en la técnica de los dispositivos inhaladores. La mayoría de los pacientes cometen al menos un error en el uso de su inhalador y el uso incorrecto del mismo está asociado con un peor control de la enfermedad.[113][114] Es más probable que la técnica sea deficiente cuando los pacientes utilizan múltiples dispositivos o nunca han recibido formación en la técnica de inhalación.[115] La demostración del uso del inhalador por parte de un médico, la selección del dispositivo y la revisión de la técnica en citas posteriores pueden mejorar la técnica del inhalador.[116] La demostración mediante un dispositivo placebo puede ser muy eficaz para enseñar la técnica del inhalador a adultos de ≥65 años de edad.[117] Se debe pedir a los pacientes que lleven sus inhaladores al centro médico para facilitar la revisión del uso de los mismos.[1] Las intervenciones dirigidas por los farmacéuticos y el coaching sobre salud pueden mejorar la técnica de inhalación y el cumplimiento en los pacientes con EPOC.[118][119]

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