Complicaciones
Esta complicación iatrogénica puede ocurrir si se utiliza un tratamiento con dosis excesivamente altas de insulina y la terapia con bicarbonato. Puede prevenirse mediante el seguimiento de los protocolos de tratamiento actuales, con una monitorización frecuente de los niveles de potasio y una reposición adecuada.[1][138][139]
Esta complicación iatrogénica se puede producir con el tratamiento con excesivas dosis de insulina. Se puede prevenir mediante el seguimiento de los protocolos de tratamiento con una monitorización frecuente de la glucosa plasmática y el uso de líquidos que contengan glucosa por vía intravenosa.[1]
Sin duda, el uso de heparina profiláctica estándar en dosis bajas es razonable en estos pacientes.[1][46][140] El tratamiento profiláctico se basa en la evaluación clínica, por parte del médico, de los factores de riesgo para eventos tromboembólicos. En la actualidad, no existe evidencia para la anticoagulación completa.
Evalúe la escala de coma de Glasgow cada hora para controlar el edema cerebral.[2]
Otras características del edema cerebral son vómitos recurrentes, incontinencia, irritabilidad, respiraciones anómalas y disfunción de los pares craneales. Estos generalmente ocurren varias horas después de comenzar el tratamiento.[2][60]
Si sospecha edema cerebral, busque apoyo inmediato de un colega veterano y soporte de la unidad de cuidados intensivos.
Se desconoce la causa exacta del edema cerebral. Ocurre con mayor frecuencia en niños y adolescentes, y es raro después de los 28 años. Es la causa más común de mortalidad en CAD.[2][4][60]
El edema pulmonar y el SDRA son complicaciones raras pero significativas del tratamiento de la CAD y se presentan con sobrecarga de líquidos y bajas saturaciones de oxígeno.[137]
Ocurren cuando se administra un exceso de líquido, incluso en pacientes con función cardíaca normal.
Son más frecuentes en pacientes que están gravemente deshidratados o con niveles más altos de glucosa a su llegada.
Busque un aumento del gradiente alveolar a oxígeno (AaO2) y ausculte para determinar crepitaciones pulmonares.
Solicite una radiografía de tórax si las saturaciones de oxígeno disminuyen. Considere la posibilidad de realizar una gasometría arterial.
El edema pulmonar generalmente se produce varias horas después de comenzar el tratamiento y puede producirse incluso en pacientes con función cardíaca normal.[2][17]
Esto ocurre debido a la pérdida urinaria de los cetoaniones necesarios para la regeneración de bicarbonato y también debido al aumento de la reabsorción de cloruro, que es una consecuencia de la administración intensiva de fluidos que contienen cloruro. Esta acidosis generalmente se resuelve y no debería afectar el tratamiento. Es más probable en mujeres embarazadas.[1][139]
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