Complicaciones

Complicaciones table
ComplicaciónPeriodo de tiempoProbabilidad

daño renal agudo

corto plazoalta

Es frecuente en enfermedad grave. Inicialmente, su causa puede ser la deshidratación, pero en etapas tardías podría ser consecuencia de coagulación intravascular diseminada o daño directo a los riñones por el virus del Ébola.[16][60][74] El reconocimiento temprano por monitorización de diuresis y bioquímica sanguínea permite la pronta acción.

sepsis/shock séptico

corto plazoalta

La etiología en la infección por el virus del Ébola aún no se comprende bien. Diversos factores pueden contribuir, incluyendo: sepsis bacteriana, posiblemente por medio de translocación bacteriana intestinal; un efecto directo del virus; coagulación intravascular diseminada; y hemorragia.[60] El manejo sigue los mismos principios de sepsis bacteriana.[133]

coagulación intravascular diseminada

corto plazoalta

Predispone al paciente a complicaciones por sangrado. El sangrado grave raramente ocurre, pero es una manifestación de infección avanzada, generalmente mortal. Cuando estén disponibles, deberán administrarse transfusiones de sangre total o de plaquetas y plasma frescas, de acuerdo con los protocolos locales y en base a indicadores (si se dispone de ellos) clínicos y de laboratorio (por ejemplo, hemoglobina, hematocrito e INR).[132][134]

aborto espontáneo/muerte materna

corto plazoalta

Las mujeres embarazadas tienen una alta incidencia de aborto espontáneo y la infección es con frecuencia mortal en dichas mujeres.[21][144][145][146]

complicaciones tardías en la convalecencia

variablebaja

Los pacientes que sobreviven generalmente presentan una recuperación prolongada que se caracteriza por astenia, pérdida de peso y atralgia migratoria. También ocurre con frecuencia la descamación de la piel y la pérdida de pelo transitoria.

Las manifestaciones tardías durante la convalecencia son infrecuentes, pero pueden incluir orquitis, mielitis, parotiditis, pancreatitis, hepatitis, psicosis y pérdida de la audición/acúfenos.[17] Los sobrevivientes también están en riesgo de uveítis (anterior, posterior o panuveítis), lo que puede conducir a complicaciones estructurales secundarias, deterioro de la visión o ceguera.[196] Un estudio transversal retrospectivo y no controlado encontró que aproximadamente el 28% de los sobrevivientes desarrollaron uveítis asociada a Ébola, y el 3% desarrolló neuropatía óptica asociada a Ébola. En los pacientes con uveítis, el 38.5% de los pacientes eran ciegos.[197] Un superviviente presentó uveítis aguda con detección del virus del ébola viable 14 semanas después del inicio de la infección y 9 semanas después de la eliminación del virus de la sangre.[198] También se han reportado cataratas blancas unilaterales y una nueva lesión retiniana después de la distribución anatómica de los axones del nervio óptico.[200]

Un profesional de la salud expatriado presentó meningoencefalitis por el virus del Ébola (RT-PCR de LCR y de plasma fueron positivas para el virus del Ébola) 9 meses después de recuperarse de enfermedad grave por exposición primaria al virus del Ébola en 2015. Se realizó una secuenciación completa del genoma para comparar el virus inicial detectado en la sangre, en el momento de la presentación, con el virus detectado en el LCR a los 10 meses, sin que se revelaran cambios en las regiones codificantes. Los autores de este estudio concluyeron que no fueron capaces de discernir si el virus se reactivó tras haber estado latente, o si se replicaba continuamente, pero fueron capaces de confirmar, mediante la secuenciación, que no había surgido una variante de escape inmunitario.[201]También se ha informado de un caso de encefalitis y poliartritis de aparición tardía.[202]

La etiología de estas manifestaciones es poco clara, pero podría relacionarse con fenómenos inmunocomplejos o con la persistencia del virus del Ébola en sitios inmunológicamente privilegiados.

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