Prevención primaria
Se recomiendan las siguientes medidas preventivas para las personas que viven o viajan a una zona afectada por un brote.[1]
Evite el contacto con el cuerpo y los fluidos corporales de personas enfermas.
Evite el contacto con el semen de alguien que se haya recuperado de la enfermedad del Ébola hasta que las pruebas muestren que el virus ya no está presente.
Evite el contacto con ropa, ropa de cama, equipo médico u otros artículos que puedan haber tocado los fluidos corporales de una persona infectada.
Evite el contacto con el cuerpo de alguien del que se sospecha o se confirma que tiene la enfermedad del Ébola (p. ej., durante un funeral o una práctica de entierro)
Evite el contacto con murciélagos, antílopes del bosque y primates, así como con sangre, líquidos o carne cruda de estos animales (u otros animales desconocidos).
Use un equipo de protección cuando esté en contacto con personas enfermas o fallecidas a causa de la enfermedad del Ébola, sus fluidos corporales u objetos cubiertos con sus fluidos corporales.
Monitorizar la salud durante 21 días después de regresar de una zona con un brote en curso y buscar atención médica inmediata si se presentan síntomas.
Si hay sospecha de infección en función del cribado inicial, es necesario el aislamiento inmediato antes de realizar cualquier análisis diagnóstico adicional. Esto es crucial para reducir el contacto con otros pacientes y profesionales de salud mientras se analiza al paciente. Las medidas de aislamiento deben continuar hasta que el paciente tenga un resultado de análisis negativo.[91]
El mayor factor de riesgo de los profesionales de salud cuando atienden a pacientes infectados es tocarse inadvertidamente el rostro o el cuello por debajo de la mascarilla protectora durante la atención al paciente y quitarse el equipo de protección individual. Los profesionales de salud deben entender los siguientes principios básicos del uso del equipo de protección individual:[91]
Colocación del equipo de protección individual: el equipo de protección individual debe colocarse correctamente, en el orden adecuado, antes de acceder al área de atención al paciente. Debido a que el equipo de protección individual (EPI) no se puede modificar mientras se permanezca en el área de atención al paciente, se debe tener la precaución de asegurar que resulte lo más cómodo posible antes de acceder a dicha zona. Ninguna parte de la piel debe quedar expuesta. Las actividades de colocación del equipo deben ser observadas directamente por un supervisor formado, y se debe realizar una comprobación final antes de acceder al área de atención al paciente.
Durante el cuidado del paciente: el equipo de protección individual debe permanecer en su lugar y usarse correctamente durante la exposición a áreas posiblemente contaminadas. No se debe acomodar el equipo de protección individual durante la atención al paciente. Los profesionales de salud deben desinfectar los guantes frecuentemente con productos de limpieza a base de alcohol o solución de cloro, sobre todo después de manipular fluidos corporales. Si hubiere incumplimiento parcial o total del protocolo durante la colocación del equipo de protección individual (p. ej., guantes separados de las mangas que dejen la piel expuesta, una rasgadura en un guante externo, un pinchazo con una aguja) durante la atención al paciente, el profesional de salud deberá ir de inmediato al área donde se quita el equipo, a fin de evaluar la exposición y llevar a cabo el plan de exposición del establecimiento, si fuere indicado. Los procedimientos de acción inmediata que deben realizarse en caso de exposición de alto riesgo (lesión al pincharse con una aguja y salpicaduras de la membrana mucosa) deben estar claros paras todos los profesionales de la salud. Después de quitarse el equipo de manera segura, se debe llevar a cabo una rápida evaluación de riesgos y considerar la profilaxis postexposición (PEP).[92]
Mudada del equipo de protección individual: quitarse el equipo de protección individual utilizado es un proceso de riesgo alto que requiere un procedimiento estructurado, un observador capacitado y un área designada para quitarse el equipo a fin de garantizar la protección. El equipo de protección individual debe quitarse lenta y deliberadamente en la secuencia correcta para reducir la posibilidad de autocontaminación u otra exposición. Se debe desarrollar un proceso paso a paso y llevarlo a cabo durante la capacitación y la práctica diaria.[Figure caption and citation for the preceding image starts]: Profesional de salud con equipo de protección individual en un centro de tratamiento del Ébola en Sierra Leona, 2014De la colección personal de Chris Lane, MSc (Public Health England/Organización Mundial de la Salud); uso autorizado [Citation ends].

No se puede exagerar la importancia de contar con un compañero de supervisión (o buddy) tanto en el interior del área de atención al paciente como durante los procesos de colocación y retirada del equipo de protección individual (EPI), con el fin de garantizar una práctica segura, junto con las guías de orientación de monitores independientes si se dispone de ellos.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) y los Centers for Disease Control and Prevention de EE. UU. (CDC) elaboran guías de orientación detalladas sobre el EPI:
WHO: infection prevention and control guideline for Ebola and Marburg diseases Opens in new window
CDC: viral hemorrhagic fevers - guidance for personal protective equipment (PPE) Opens in new window
Vacunas: virus del Ébola
Existe una vacuna, conocida comercialmente como Ervebo®, para la prevención de la enfermedad causada por el virus del Ébola (especie Orthoebolavirus zairense).
Es una vacuna viva atenuada que contiene el virus de la estomatitis vesicular modificado para contener una proteína del virus del Orthoebolavirus zairense.
Se administra en una única dosis intramuscular.
La OMS ha precalificado la vacuna, y varios países africanos la han autorizado para la prevención de la enfermedad causada por el Orthoebolavirus zairense.[93]
El Grupo Asesor Estratégico de Expertos (SAGE, por sus siglas en inglés) de la OMS en materia de inmunización lo recomienda como parte de un conjunto más amplio de herramientas de respuesta ante brotes epidémicos.
La Administración de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos (FDA) y la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) también han aprobado la vacuna para la prevención de la enfermedad causada por la especie Orthoebolavirus zairense en personas de riesgo mayores de 1 año.
En EE. UU., el Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización (ACIP) de los CDC recomienda la vacunación previa a la exposición para adultos de edad ≥ 18 años con el mayor riesgo de exposición ocupacional potencial a Orthoebolavirus zairense, debido a que participan en la respuesta ante un brote, trabajan como personal sanitario en un centro de tratamiento del Ébola designado por la federación en EE. UU., o trabajan como personal de laboratorio u otros miembros del personal en instalaciones con nivel de bioseguridad 4 en EE. UU.[94]
También se recomienda para el personal sanitario implicado en la atención y el traslado de pacientes con enfermedad por el virus del Ébola presunta o confirmada en centros de tratamiento de patógenos especiales, así como para las personas que trabajan en instalaciones de la Red de Respuesta de Laboratorio que manipulan muestras que puedan contener Orthoebolavirus zairense con capacidad de replicación.
La vacuna no se comercializa en Estados Unidos, pero forma parte de la Reserva Estratégica Nacional y se distribuye a través de los CDC.
Las evidencias respaldan el uso de la vacuna.
En el ensayo de Sierra Leona STRIVE (las siglas en inglés de 'Sierra Leone Trial to Introduce a Vaccine against Ebola'), un ensayo clínico combinado de fase II y III para evaluar la seguridad y eficacia de la vacuna, se observó que no se informaron casos de Ébola en los 7998 participantes vacunados.[95]
En Guinea se llevó a cabo un ensayo de vacunación en anillo, abierto y aleatorio, en el que se vacunó a los contactos de un presunto caso de enfermedad del Ébola con una dosis intramuscular única de la vacuna. Los pacientes recibieron la vacuna inmediatamente en el brazo de tratamiento, mientras que la vacunación se retrasó 21 días en el brazo de control. El estudio encontró que la vacuna tenía una alta eficacia protectora. Ningún paciente de los que recibió la vacuna desarrolló enfermedad del Ébola 10 días o más después de la aleatorización en el brazo que se trató de inmediato; sin embargo, se produjeron casos en pacientes no vacunados en el grupo de comparación.[96]
A las mujeres embarazadas y en periodo de lactancia se les debe ofrecer la vacunación con esta vacuna durante un brote activo causado por el Orthoebolavirus zairense en las zonas afectadas, en el marco de una investigación rigurosa o de conformidad con un protocolo de uso compasivo, previa obtención del consentimiento informado.[97]
Las reacciones adversas más frecuentes incluyen reacciones en el lugar de la inyección, artralgia, mialgia, sarpullido, cefalea, fiebre y fatiga.
Las vacunas Zabdeno®/Mvabea®, aprobadas inicialmente por la EMA en 2020, se retiraron del mercado en mayo de 2026 por motivos comerciales y no están disponibles actualmente.
Vacunas: otras especies de Orthoebolavirus
En la actualidad no existen vacunas autorizadas para la prevención de las enfermedades causadas por las especies Orthoebolavirus sudanense (virus del Sudán), Orthoebolavirus bundibugyoense (virus de Bundibugyo) u Orthoebolavirus taiense (virus del bosque de Tai).[98]
Se están desarrollando vacunas candidatas que podrían utilizarse durante los brotes.
Los datos que avalan el uso de Ervebo® (una vacuna autorizada específicamente para la prevención de la enfermedad causada por la especie Orthoebolavirus zairense) en la prevención de la enfermedad causada por otras especies de la familia Orthoebolavirus, como los virus de Sudán y Bundibugyo, son limitados y no concluyentes.
Ervebo® solo debe utilizarse en entornos de investigación cuidadosamente diseñados durante el actual brote de ébola de 2026. No hay evidencias suficientes para determinar si ofrece protección cruzada contra el virus de Bundibugyo, y no se dispone de datos sobre la eficacia de la vacuna en seres humanos.[99]
Las vacunas candidatas contra los virus del Sudán y de Bundibugyo se encuentran todavía en fase de ensayos clínicos.
Los candidatos más prometedores para el virus de Bundibugyo son la vacuna rVSV contra el virus de Bundibugyo y la vacuna ChAdOx1 contra el virus de Bundibugyo. Sin embargo, estas vacunas aún se encuentran en fase de desarrollo y es poco probable que estén disponibles para ensayos clínicos hasta dentro de varios meses.[100]
Prevención secundaria
La enfermedad del Ébola es una enfermedad notificable.
Si hay sospecha de infección, debe aislarse al paciente y todos los profesionales de salud en contacto con el paciente deben usar equipo de protección individual. La Organización Mundial de la Salud (OMS) y los Centers for Disease Control and Prevention (CDC) elaboran guías de práctica clínica detalladas sobre la prevención y el control de infecciones en los centros sanitarios:
WHO: infection prevention and control guideline for Ebola and Marburg diseases Opens in new window
CDC: viral hemorrhagic fevers - guidance for personal protective equipment (PPE) Opens in new window
Es esencial rastrear a los contactos (p. ej., familiares, amigos, colegas de trabajo). Las personas que estuvieron expuestas al virus en los últimos 21 días y que son asintomáticas requieren de monitorización a lo largo de todo el periodo de incubación para garantizar el rápido reconocimiento de los síntomas seguido de su inmediato aislamiento. La OMS ha elaborado una guía sobre el rastreo de contactos:
Los profesionales de salud con sospecha de estar infectados se deben aislar y tratar de la misma forma que otros pacientes hasta que se confirme un diagnóstico negativo.[166] En caso de exposición a fluidos corporales de un paciente con sospecha de infección, la persona debe lavar inmediatamente las superficies de la piel afectada con agua y jabón e irrigar las membranas mucosas con abundante agua.
Son esenciales las prácticas seguras de sepultura, pero no siempre son culturalmente aceptadas, lo cual continúa siendo un desafío.[87]
Profilaxis postexposición (PPE):
Este es un campo que cambia rápidamente.[224] Se ha propuesto un marco útil que tiene un enfoque estratificado con respecto al riesgo de exposición.
La PEP se recomienda en pacientes de alto riesgo (p. ej., personas con la piel dañada o cuya membrana mucosa ha estado en contacto con un paciente [infectado, vivo o fallecido], o bien sus fluidos corporales, o alguna lesión penetrante, contacto con guantes o ropa contaminados). También se puede considerar su uso en pacientes con la piel intacta que han estado en contacto unicamente con un paciente infectado (vivo o fallecido) o con sus fluidos corporales. Entre las opciones que deben tenerse en cuenta se incluyen la inmunoterapia pasiva con anticuerpos monoclonales, los fármacos antivirales o la vacunación, en función de las circunstancias específicas de cada paciente.[225]
El obeldesivir (un profármaco que libera el mismo metabolito activo que el remdesivir) ha demostrado tener actividad antiviral frente al virus de Bundibugyo, así como eficacia en modelos con primates no humanos frente a otros filovirus. Actualmente se está estudiando como candidato de preferencia para la profilaxis postexposición (PEP) durante el brote de ébola de 2026.[179]
Además de estas intervenciones, se requiere apoyo psicológico para los profesionales de la salud expuestos a agentes patógenos peligrosos.[226]
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