Casos clínicos

Historia clínica

Un fumador de 54 años con múltiples comorbilidades (diabetes, hipertensión, arteriopatía coronaria) acude con antecedentes de 2 días de tos productiva con esputo amarillo, opresión en el pecho y fiebre. La exploración física revela temperatura de 38.3 °C (101 °F), presión arterial de 150/95 mmHg, frecuencia cardíaca de 85 lpm y una frecuencia respiratoria de 20 respiraciones por minuto. Su saturación de oxígeno es del 95% en reposo; los sonidos pulmonares son distantes pero claros, con crepitaciones en la base izquierda. La radiografía de tórax revela una infiltración en el lóbulo inferior izquierdo.

Otras presentaciones

La neumonía puede ocurrir a cualquier edad, pero la incidencia aumenta significativamente en la edad avanzada, y es la causa principal de enfermedad y muerte en pacientes de edad avanzada. Las manifestaciones clínicas de neumonía en los pacientes ancianos generalmente son menos intensas que las de pacientes más jóvenes.[1] Se pueden presentar agentes patógenos atípicos como Mycoplasma pneumoniae, Chlamydophila pneumophila y virus respiratorios en forma subaguda con inicio gradual de fiebre, tos no productiva, síntomas constitucionales, recuento de leucocitos relativamente normal y hallazgos ausentes o difusos en el examen de pulmón.[2] Los pacientes con neumonía neumocócica grave o neumonía por Legionella pneumophila suelen progresar rápidamente a una insuficiencia respiratoria.

El uso de este contenido está sujeto a nuestra cláusula de exención de responsabilidad