Tratamientos emergentes

Desnervación renal simpática para la hipertensión resistente al tratamiento (experimental)

La activación de los nervios simpáticos renales es un componente de la fisiopatología de la hipertensión esencial; sin embargo, los estudios de denervación renal han reportado resultados de eficacia variables.[118][119][120][121][122][123][124]  La denervación renal puede considerarse en el contexto de los ensayos clínicos, pero no se utiliza en la práctica clínica diaria.

Terapia de activación del barorreflejo

La estimulación eléctrica del sistema de barorreflejo del seno carotídeo, también conocido como terapia de activación del barorreflejo (TAB), puede disminuir la presión arterial en pacientes con hipertensión resistente. La estimulación eléctrica utilizada para activar directamente los nervios aferentes del barorreflejo ha fallado anteriormente en ensayos debido a cuestiones técnicas. No obstante, es posible que un dispositivo nuevo supere algunos de los problemas técnicos experimentados con anterioridad. El dispositivo estimula la pared del seno carotídeo y ha demostrado reducir la presión arterial en estudios de factibilidad.[125][126][127] En el ensayo Rheos Pivotal, en el que se evaluó el control de la presión arterial a largo plazo en pacientes con hipertensión resistente que recibían TAB, la disminución de la PA se mantuvo durante un seguimiento a largo plazo de entre 22 y 53 meses.[128]

Suplemento de L-arginina

Se ha demostrado que el suplemento oral de L-arginina, un aminoácido y un sustrato del óxido nítrico sintasa, reduce de forma significativa tanto la presión arterial sistólica como la diastólica.[129]

Suplemento de vitamina C

Se ha demostrado que el suplemento de vitamina C reduce la presión arterial sistólica y diastólica en ensayos a corto plazo. Es necesario realizar ensayos a largo plazo en los que se analicen los efectos del suplemento de vitamina C en relación con la presión arterial y los eventos clínicos.[130]

Suplemento de vitamina D

A partir de datos pertenecientes a estudios transversales se informa que los niveles bajos de 25-hidroxivitamina D se asocian con niveles elevados de presión arterial sistólica y con una mayor incidencia de hipertensión.[131] En estudios observacionales mayores se exhibe una asociación más leve, pero similar. Se cree que este efecto se encuentra mediado en parte por la regulación del eje renina-angiotensina-aldosterona.[132] Los ensayos aleatorizado controlados se contradicen con los datos observacionales, probablemente debido a las diferencias en las poblaciones estudiadas, las dosis de vitamina D utilizadas y los factores de confusión no medibles. En una revisión sistemática se observó que en los estudios existentes hasta la fecha, el suplemento de vitamina D no era eficaz para reducir la presión arterial.[133] Es necesario realizar ensayos aleatorizados mayores que se centren en pacientes con deficiencia de vitamina D e hipertensión grave antes de que se pueda recomendar el uso de Vitamina D para la prevención o el tratamiento de la hipertensión.

Suplemento de calcio

Los datos preliminares indican que el aumento de la ingesta de calcio reduce ligeramente la presión arterial sistólica y diastólica en las personas con presión arterial normal, especialmente en los jóvenes. Esto podría tener implicaciones para la prevención y la salud pública, pero se necesitan más estudios y más grandes.[134]

Inhibidores del cotransportador de sodio-glucosa tipo 2 [SGLT-2] en personas con diabetes tipo 2.

Se ha descubierto que los inhibidores de SGLT-2 tienen un efecto antihipertensivo. Se ha descubierto que la empagliflozina reduce la presión arterial y el riesgo cardiovascular en personas con diabetes tipo 2 durante un periodo de hasta 2.6 años.[135][136] El canaflozin también se ha asciado con reducción de la presión arterial en personas con diabetes de tipo 2 a lo largo de diferentes presiones arteriales iniciales.[137]

Amilorida

En el estudio PATHWAY-2 de la hipertensión resistente, el diurético ahorrador de potasio amilorida demostró ser tan eficaz para reducir la presión arterial como la espironolactona, lo que sugiere que puede ser una opción alternativa para la hipertensión resistente.[138]

Firibastat

En un ensayo de fase II, firibastat, un inhibidor de aminopeptidasa A de primera clase, ha demostrado su eficacia en la reducción de la presión arterial en una población diversa de alto riesgo, y puede tener uso futuro en pacientes con hipertensión difícil de tratar o potencialmente resistente .[139]

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