Pronóstico

La diabetes aumenta la probabilidad de padecer eventos cardiovasculares importantes y muerte, pero el aumento de riesgo varia entre los pacientes de acuerdo a la edad al inicio de la diabetes, la duración de la diabetes, el control glucémico, el control de la presión arterial, el control lipídico, el control del tabaquismo, la función renal, estado de complicación microvascular y otros factores. La asociación de la diabetes y el aumento de la mortalidad puede atenuarse mediante el control de los factores de riesgo cardiovascular.[168] Una HbA1c del 6% al 6.9% (42 mmol/mol a 52 mmol/mol) se asocia con la mortalidad más baja.[168] Las tendencias de los datos sobre complicaciones en personas con diabetes muestran una disminución del riesgo de enfermedad cardiovascular (ECV) y de la mortalidad asociada a las ECV, especialmente en los países de ingresos altos.[169] Cuando la diabetes de tipo 2 se diagnostica a los 40 años de edad, los hombres pierden en promedio 5.8 años de vida y las mujeres pierden en promedio 6.8 años de vida.[10] La mortalidad excesiva general en quienes tienen diabetes de tipo 2 es alrededor de un 15% mayor, pero varía desde un ≥60% más alto en adultos jóvenes con mal control glucémico y alteraciones en la función renal, a mejor que aquellos sin diabetes para quienes tienen 65 años o más con buen control glucémico y sin insuficiencia renal.[65][66]

La prevalencia acumulada de la retinopatía diabética que amenaza la vista en Estados Unidos es de aproximadamente el 4.4% en adultos con diabetes de tipo 2 y parece ser mayor en personas no hispanas de raza negra en comparación con los blancos no hispanos (9.3% frente a 3.2%, respectivamente).[170] La prevalencia de la nefropatía terminal (ESRD) es de aproximadamente el 1% en personas con diabetes tipo 2 (datos transversales), pero la prevalencia acumulada de la nefropatía y/o enfermedad renal crónica es mucho mayor.[171] Las tasas de incidencia de nefropatía terminal (ESRD) atribuidas a la diabetes están disminuyendo; sin embargo, se requiere una intervención continua para detectar y controlar la enfermedad renal diabética a fin de limitar el desarrollo de nefropatía terminal (ESRD).[172] El tratamiento eficaz requiere que el paciente esté motivado e informado y que tome la responsabilidad del cuidado de la diabetes y que el equipo clínico esté dispuesto a ajustar los medicamentos con frecuencia para apoyar un control íntegro de la enfermedad durante un período prolongado.

El uso de este contenido está sujeto a nuestra cláusula de exención de responsabilidad