Prevención primaria

Los factores del estilo de vida (obesidad, inactividad física y estrés) parecen ser los principales factores que propician la epidemia de diabetes actual. Con prevención agresiva de la obesidad en todos los grupos etarios de la diabetes tipo 2 se puede prevenir.[29][30] Varios ensayos clínicos han demostrado que la pérdida de peso se asocia a un retraso o una disminución en la aparición de diabetes en adultos con riesgo alto.[14][23][24][25][31][32] El avance a diabetes desde los estados de prediabetes se puede reducir en un 50% en un período de 3-4 años mediante pérdida de peso moderada (7% del peso corporal) a través de dieta y actividad física regular.[23] [ Cochrane Clinical Answers logo ] Además, se ha demostrado que varios agentes farmacológicos, incluida la metformina, los inhibidores de la alfa glucosidasa, el orlistat, los agonistas receptores del péptido similar al glucagón tipo 1 (GLP-1) y las tiazolidinedionas, reducen el avance de la prediabetes a la diabetes.[2][26][33][34][35] Los cambios en el estilo de vida o el uso de metformina se prefieren para la mayoría de los pacientes.[36][37][38][39] Los enfoques farmacológicos más agresivos con múltiples agentes siguen siendo polémicos.[40] También es muy importante el cribado para detectar la prediabetes y la reducción del riesgo cardiovascular adecuados a las necesidades de la persona.[27][41][42]

Prevención secundaria

Aunque el riesgo de complicaciones macrovasculares se puede reducir en más del 50% al usar intervenciones multifactoriales eficaces,[199] una encuesta nacional en los Estados Unidos encontró que más de la mitad de los pacientes ambulatorios mayores de 50 años con diabetes e hipertensión no recibieron un agente antiplaquetario, terapia con estatinas o un inhibidor de la ECA o un antagonista del receptor de la angiotensina II.[200]

Otras medidas preventivas incluyen:[2]

  • Inmunizaciones anuales contra la gripe

  • Vacunación contra enfermedad neumocócica

  • Vacuna contra la hepatitis B para adultos diabéticos no vacunados de 19-59 años de edad; se debe considerar para adultos diabéticos no vacunados mayores de 60 años de edad

  • Cuidado dental regular

  • Educación personalizada en diabetes

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