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Demostración animada de medición del flujo máximo

Equipo necesario

Aplicar una boquilla y filtro desechables si diferentes pacientes utilizan un solo aparato. Comprobar que el paciente disponga de un flujo espiratorio máximo (FEM) inicial. Obtener esto de su expediente - el mejor valor personal registrado en los dos últimos años[16] - o, si no han medido su FEM antes, calcularlo a partir de una tabla de FEM previsto. En el caso de este último, tenga en cuenta la edad, sexo y estatura del paciente.

Contraindicaciones

Al igual que con cualquier otro procedimiento, el médico no debe realizar la medición del FEM sin el consentimiento o entendimiento del paciente. Aunque es un procedimiento totalmente seguro y no invasivo, su exactitud depende del esfuerzo espiratorio del paciente. Por lo tanto, puede resultar inadecuado o poco práctico para los pacientes de edad avanzada y confusos o para niños pequeños.

Indicaciones

La medición del FEM es más relevante para las afecciones respiratorias obstructivas como el asma y, en menor medida, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), que inhiben intermitente o progresivamente el flujo de aire de entrada y salida a los pulmones. En relación con estas afecciones, la medición del FEM puede indicarse en el diagnóstico y el tratamiento.

Asma:

La guía de prática clínica de la British Thoracic Society/Scottish Intercollegiate Guidelines Network sobre el tratamiento del asma recomienda usar la medición del FEM en las siguientes situaciones:[16]

  • Al evaluar la probabilidad inicial de asma en adultos, el FEM para medir la variabilidad sintomática puede utilizarse para corroborar antecedentes de episodios recurrentes (ataques) de los síntomas como parte de una evaluación clínica estructurada

    • El FEM es la mejor opción para proporcionar una estimación de la variabilidad del flujo de aire a partir de múltiples mediciones realizadas durante al menos 2 semanas; el aumento de la variabilidad puede ser evidente a partir de dos lecturas diarias

    • Sin embargo, en los niños, las mediciones en serie de la variabilidad de flujo máximo y volumen espiratorio forzado en el primer segundo de espiración muestran una pobre concordancia con la actividad de la enfermedad y no descartan ni confirman de modo fiable el diagnóstico de asma

  • Los registros del FEM a partir de lecturas frecuentes (al menos 4 al día) tomados en el trabajo y fuera del trabajo son la opción elegida para la investigación inicial en casos de presunto asma laboral

  • La medición del FEM puede formar parte de un plan de acción personalizado acordado para los pacientes con asma, aunque para los niños se prefiere la aplicación de planes basados en los síntomas

  • En pacientes que presenten un ataque de asma agudo, la medición del FEM puede proporcionar una estimación de la gravedad del ataque y informar el manejo.

EPOC:

La espirometría es el método de referencia en el diagnóstico de la EPOC.[17] Si bien la investigación sugiere una reducción significativa del FEM (menos del 80% de lo pronosticado), puede ser sensible para detectar la EPOC.[18] el informe Global Initiative for Chronic Obstructive Lung Disease sobre el diagnóstico, manejo y prevención de la EPOC afirma que: "a pesar de su buena sensibilidad, la medición del flujo espiratorio máximo por sí sola no puede utilizarse con confianza como la única prueba diagnóstica a causa de su baja especificidad".[17] A menos que el FEM sea considerablemente menor de lo pronosticado, no debe interpretarse sin recurrir a las pruebas formales de espirometría.[18]

Complicaciones

Ausente

Cuidados en salud al alta hospitalaria

Ausente